Esta triqui preciosa tampoco tiene mucha suerte. Su temor al ser humano no la convierte en la candidata a la adopción ideal. Se lleva bien con los demás gatos, pero a las personas les huye.
Necesita una casa donde tengan paciencia con ella hasta ganarse su confianza.
Mirona
Diciembre 2009
Esta triqui preciosa tampoco tiene mucha suerte. Su temor al ser humano no la convierte en la candidata a la adopción ideal. Se lleva bien con los demás gatos, pero a las personas les huye.
Necesita una casa donde tengan paciencia con ella hasta ganarse su confianza.
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