Estai era extremadamente nerviosa, huidiza, desconfiada; de las que botan y jabean por la paredes. En menos de un año, ya se deja coger en el regazo, ronronea y la puedes tocar en el suelo. Todavía tiene momentos en los que se asusta y escapa, pero cada vez son menos frecuentes. Es juguetona y muy mamá con sus compañeros; de las que los lametea y los deja bien lucidos
Estai
Diciembre 2011